Las joyas que no entienden de temporadas

Las joyas que no entienden de temporadas

Cuando cambia la estación, tu estilo no tiene por qué hacerlo.

Agosto empieza a despedirse. Los días siguen siendo largos, pero poco a poco aparecen las primeras señales de septiembre: volvemos a la rutina, cambian los tejidos, recuperamos las camisas, los blazers y las prendas que habían quedado al fondo del armario.

Y hay algo que no debería necesitar cambiar con todo ello: las joyas que llevas contigo.

Porque una buena joya no pertenece al verano, al otoño ni a ninguna temporada concreta. Pertenece a ti.

Del verano a septiembre sin cambiar de joyas

Durante el verano solemos vestir de una forma más ligera. Camisas abiertas, vestidos, tops, prendas de lino, piel al descubierto.

Es fácil pensar que, cuando llega septiembre, también necesitamos cambiar completamente nuestros accesorios.

Pero prueba a hacer lo contrario.

La misma joya que llevabas con una camisa blanca y unos vaqueros puede acompañarte después con un jersey de punto. El mismo collar que destacaba sobre la piel durante una cena de verano puede convertirse en el detalle que completa un blazer cuando vuelves a la rutina.

No necesitas una joya diferente para cada estación. Necesitas una que funcione contigo en todas ellas.

La versatilidad está en cómo la llevas

Una pieza puede cambiar completamente dependiendo de lo que la rodea.

 

Puede verse relajada con unos vaqueros y una camisa abierta. Más sofisticada con un vestido. Más personal combinada con otras cadenas. Más discreta cuando la llevas sola.

La joya no ha cambiado.

Has cambiado tú, el momento y la forma de llevarla.

Y precisamente ahí está la verdadera versatilidad.

No se trata de tener una colección enorme de piezas que solo funcionan con determinados looks, sino de encontrar aquellas que puedas incorporar de manera natural a tu vida.

Una joya para tu vuelta a la rutina

Septiembre suele marcar un pequeño reinicio.

Volvemos al trabajo, al colegio, a las reuniones, a los cafés rápidos, a las comidas con amigas y a las cenas que empiezan cuando por fin termina el día.

 

Nuestra vida tampoco encaja en una sola categoría.

¿Por qué deberían hacerlo nuestras joyas?

Una misma pieza puede acompañarte durante una mañana de trabajo, una comida con amigas y una cena especial. Puede estar contigo en los días normales y seguir teniendo sentido cuando aparece una ocasión que merece un poco más.

Ese es el tipo de joya que merece un lugar permanente en tu joyero.

Cómo elegir piezas que funcionen todo el año

Cuando busques una joya que quieras llevar durante mucho tiempo, hay algunas preguntas que pueden ayudarte:

¿La llevarías mañana?

No pienses solamente en una ocasión especial. Imagina un día completamente normal.

¿Combinaría con lo que llevas habitualmente?

Si la respuesta es sí, ya tienes una buena señal.

¿Funciona con diferentes estilos?

Una pieza realmente versátil debería poder acompañar tanto un look sencillo como uno más elaborado.

Camisa y vaqueros. Vestido. Blazer. Punto. Una cena.

Cuantos más escenarios puedas imaginar, más posibilidades tendrás de convertirla en una de esas piezas que eliges casi sin pensar.

¿Seguirá gustándote cuando pase la temporada?

Las tendencias pueden inspirarnos, pero no deberían decidir por completo lo que permanece en nuestro joyero.

Los diseños con personalidad propia, proporciones equilibradas y una estética que no depende de una moda concreta tienen algo especial: no necesitan desaparecer cuando cambia la temporada.

 

Menos temporadas. Más momentos.

Quizá esa sea una de las formas más sencillas de entender lo que significa elegir bien una joya.

No comprar para el verano.

No comprar para septiembre.

No comprar para una boda, una cena o una ocasión concreta.

Comprar pensando en todas las veces que podrías llevarla después.

Porque las piezas que terminamos queriendo de verdad no son necesariamente las que más usamos en una ocasión.

Son las que aparecen una y otra vez en nuestra vida.

Las que estaban cuando empezaba una etapa nueva. Las que llevábamos en un día cualquiera. Las que terminamos asociando a momentos que no habíamos planeado.

En RIAZ creemos en las joyas que permanecen

En RIAZ diseñamos pensando precisamente en esa idea.

Joyas contemporáneas que no necesitan esperar al momento perfecto para salir de tu joyero. Piezas creadas para acompañarte en los diferentes lados de tu vida, desde lo cotidiano hasta lo especial.

Porque tu estilo cambia.

Tu ropa cambia.

Tus planes cambian.

Pero una joya que realmente encaja contigo puede quedarse en cada cambio que hagas.

Y cuando llegue septiembre, quizá no necesites empezar de cero.

Quizá solo necesites abrir tu joyero y seguir llevando aquello que ya forma parte de ti.

RIAZ — Designed for every side of you.